AGACA e AEIGA han elaborado, en el marco de la Rede Eusumo, un estudio que analiza la pérdida y el desperdicio alimentario en el sector hortofrutícola gallego desde la perspectiva de la Economía Social. El informe recopila datos, buenas prácticas y propuestas sostenibles impulsadas por cooperativas y entidades gallegas para reducir y valorizar los alimentos, contribuyendo a un modelo productivo más eficiente y responsable.
Elaborado en el marco de Rede Eusumo, AGACA e AEIGA acaban de publicar este estudio: ” Estudo de impacto e potencialidades da prevención de perdas e desperdicio alimentario no sector hortofrutícola da economía social de Galicia”, para el fomento del cooperativismo y la Economía Social en Galicia, que analiza en profundidad la problemática de la pérdida y el desperdicio alimentario en el sector hortofrutícola, un desafío de gran relevancia económica, social y ambiental. A través de una revisión exhaustiva de fuentes oficiales y de entrevistas a entidades gallegas de Economía Social —las cooperativas Horsal SCG, Porta do Río Miño SCG y la empresa de inserción Primicias Raíña—, el informe ofrece una visión actualizada sobre las causas, el impacto y las posibles soluciones a esta problemática desde una perspectiva cooperativa. Además, pone el foco en la nueva Ley 1/2025 de prevención de la pérdida y el desperdicio alimentario, que supondrá un punto de inflexión para el sector agroalimentario gallego. El objetivo final es contribuir a la construcción de un modelo productivo más sostenible, solidario y eficiente, en el que la Economía Social desempeñe un papel clave en la reducción y valorización de los alimentos perdidos o desperdiciados.
El trabajo profundiza en la magnitud del problema tanto a nivel global como europeo, destacando que cada año se pierden o desperdician millones de toneladas de alimentos que podrían haberse destinado al consumo humano. Este fenómeno tiene un fuerte impacto económico y medioambiental, pero también plantea importantes retos éticos y sociales en un contexto en el que millones de personas carecen de acceso a una alimentación adecuada.
En este sentido, el estudio resalta la oportunidad que representa la Economía Social —y especialmente las cooperativas agroalimentarias— para avanzar hacia sistemas alimentarios más responsables. A través de buenas prácticas, innovación y modelos de gestión sostenible, las entidades del sector pueden reducir las pérdidas en las fases de producción, distribución y consumo, contribuyendo así al cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible y a la transición ecológica.
El documento incluye, además, propuestas y ejemplos de iniciativas que ya se están implementando en Galicia y en otros territorios, orientadas a revalorizar los excedentes hortofrutícolas, fomentar el aprovechamiento alimentario y sensibilizar a la ciudadanía. Con ello, se pretende ofrecer herramientas útiles a las entidades de la Economía Social y al conjunto del sector agroalimentario para avanzar en la prevención del desperdicio alimentario y en la creación de valor compartido.
La publicación completa del “Estudo de Impacto e potencialidades da prevención de perdas e desperdicio alimentario no sector hortofrutícola da economía social de Galicia” está disponible para su descarga en la web, dentro de las acciones promovidas por la Rede Eusumo para impulsar la sostenibilidad y la cooperación en el medio rural gallego.




