La Universidad de Vigo organizó el año pasado el ciclo Faladoiros En Comercio: Celebrando el Distintivo de Igualdade. Carmen Rodríguez impartió una de las charlas, dedicada al empoderamiento de las mujeres cooperativistas en el ámbito rural.
Carmen Rodríguez fue una de las personalidades elegidas por la Facultad de Comercio de la Universidad de Vigo para hablar en los Faladoiros en Comercio, Celebrando o Distintivo de Igualdade, que se desarrolló del 10 de octubre al 14 de noviembre.
El Distintivo de Igualdade (otorgado a la Facultad de Comercio el 18 de marzo de 2024) fue creado por la Universidad de Vigo para dar visibilidad y reconocer pública e institucionalmente el esfuerzo de muchas personas, centros, escuelas y facultades que, en la UVigo, luchan en el ámbito de promover la igualdad real y efectiva. Así pues, los Faladoiros en Comercio incluyeron un obradoiro sobre innovación y género en el diseño de servicios y ocho conferencias que abordaron la igualdad en diferentes facetas.
En Como presidenta de AGACA, vicepresidenta de la cooperativa láctea CLUN y presidenta de Mulleres de Seu (asociación de mujeres de la cooperativa), Carmen Rodríguez impartió la conferencia titulada “Empoderamiento de las mujeres cooperativistas en el medio rural”, el pasado 6 de noviembre.
Rodríguez se reafirmó como mujer ganadera, de familia de ganaderos que la apoyaron al hacerse cargo de la explotación familiar, incluso en el marco de un sector como el agrícola y ganadero, ubicado en el medio rural donde es habitual, por tradición, que sean los hijos varones quienes heredan las granjas.
Como socia de la cooperativa Feiraco, Rodríguez se incorporó a la junta directiva y se propuso como meta «ser la voz de las socias», contando con su necesita para facilitarles la participación activa en el desarrollo de la entidad, sin descuidar, además, la eficiencia en sus explotaciones.
En este contexto, se imparten los primeros programas de formación específicos para mujeres y, explica Rodríguez: «Surge la necesidad de empezar a asociarnos, de hacer un grupo estable de mujeres compañeras, para reivindicar mediante el hacer, estar presentes».
Así nace Mulleres de Seu, que reúne a las socias de la cooperativa y realiza actividades no sólo con ellas sino también con otros grupos de mujeres tanto de Galicia como del extranjero, algunos a través de AGACA.
«Nos preocupa que la mujer esté en un segundo plano en el acceso a la formación, a la profesionalización…», dijo Rodríguez, quien también aclaró que algunas de las capacitaciones que se impartieron (sobre reproducción de vacas, alimentación, calidad de la leche o genética ), además de para su propósito específico, servían también como una aproximación al empoderamiento de las socias, ayudándolas, afirmó, a atreverse a perder el miedo a hacer el ridículo y a decir “no sé”: «No podemos desperdiciar el talento Necesitamos estar todas integradas en la cooperativa, con todos los hombres. socios».
En este sentido, explicó Rodríguez, desde CLUN se atiende también la necesidad de aprender sobre el cooperativismo (sobre las funciones del consejo directivo y su relación con el equipo directivo y sobre la cooperativa como empresa y las relaciones que se dan en su seno, como por ejemplo con el personal laboral o las personas socias). La relación con otras entidades y cómo tratar los problemas de manera conjunta para abordar las mejores soluciones son también objeto de formación.
Como vicepresidente del CLUN, Rodríguez afirmó: «Me preocupo mucho por mantener un contacto abierto con todos los socios, quienes pueden transmitir sus preocupaciones a un miembro de la junta directiva, hacer preguntas y obtener respuestas», además de mantener la actividad en Mulleres de Seu.
Como presidenta de AGACA, cargo que asumió elegido por unanimidad en la Asamblea General del año 2021, afirmó: «Si llegué a la presidencia por ser mujer, me trae sin cuidado. Quiero aportar mis inquietudes sobre las cooperativas, traer nuevas prioridades, pero sin olvidar ninguna de las prioridades económicas anteriores que son también vitales».
En este sentido, uno de los retos de las cooperativas es adquirir dimensión en el mercado: «Vendemos a grandes empresas, que es la distribución alimentaria, que facturan cientos de millones de euros e imponen duras condiciones a los proveedores. ¡O crecemos o nos quedamos atrás en el mercado!».
Respecto al impulso de mujeres cooperativistas, citó datos del Sistema Virtual de Atención al Cooperativismo y la Economía Social. En 2020, en Galicia, los consejos rectores contaron con un 31,72% de mujeres, teniendo mayor presencia en cooperativas de más reciente creación y con un menor número de miembros: «No es un dato malo, pero debemos acercarnos al 46%», remarcó Rodríguez.
Lograrlo, indicó, depende de varios factores y es que la escasa presencia activa de mujeres puede estar condicionada, por ejemplo, por que, tradicionalmente, el cuidado de los niños, de los ancianos y del hogar recae en ellas, por lo que instó a los hombres a «que sean más corresponsables» con estas tareas y a las cooperativas que «no existan obstáculos que impidan la presencia de las mujeres, como horarios o lugares de reunión».
Evitar la confrontación de género y promover la «integración de ambos sexos en la cooperativa», además de atraer mujeres jóvenes que garantizan la renovación generacional son pilares fundamentales: «El mundo rural se desvanece sin la presencia de las mujeres. No podemos permitir que la agricultura sea una actividad masculinizada», aseguró.
Por su parte, AGACA impulsó Nós, As Mulleres, la Asociación Gallega de Mujeres en Cooperativas Agroalimentarias (nacida en 2019, de la que actualmente es Carmen Rodríguez vicepresidenta).
Finalmente, Rodríguez tuvo oportunidad de hablar con el público, que incluía un gran número de estudiantes en la Universidad de Vigo. Sus preguntas fueron recibidas muy positivamente por Rodríguez, que valoró el interés mostrado por su experiencia.




